Merecido descanso

A veces pienso que tendré un envejecer duro, y bromeo con mis amigas sobre un banco que nos adjudicamos hace tiempo y que nos espera en la plaza del pueblo, para cuando estemos muy abuelitas y no podamos ni hacer un carrer valència. Sé que seré de las que iré con bastón, haciendo honor a los huesos frágiles que me han tocado y que ya ahora me avisan cuando se acerca un cambio de tiempo. Tomo calcio cada día, pero en el fondo me gusta imaginar ese caminar reposado apoyada en un bastón que supongo elegante y conjuntado con mi atuendo. Será un merecido descanso a una vida ocupada y estresada, con un constante caminar rápido y ágil, y unas prisas adquiridas incluso para ir a comprar el pan. Espero ser de trato fácil, que los días malos sean los menos, y acordarme de las cosas y personas importantes. Seguro que contaré muchas batallitas, y quiero pensar que mis compañeros de fatigas seguirán ahí para aderezarlas y llegar así a la hora del vermut. Porqué estoy segura que un vasito de espinaler y unas aceitunas son el truco para sobrellevar mejor las interminables tardes de telenovela y punto de cruz.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo entre tu y yo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s